Kioto fue durante siglos la capital imperial de Japón y es considerada el corazón cultural del país. La ciudad cuenta con cientos de templos, santuarios y jardines tradicionales.
El Kinkaku-ji, conocido como el Pabellón Dorado, un impresionante templo cubierto de pan de oro que se refleja en un estanque. Otro lugar imprescindible es Fushimi Inari Taisha, famoso por sus miles de puertas torii rojas que suben por la montaña.
El distrito de Arashiyama también es una visita obligada. Su famoso bosque de bambú ofrece un paisaje único y muy fotogénico. También se puede visitar el templo Tenryu-ji y disfrutar de un agradable paseo por los alrededores.
Para conocer el ambiente tradicional de Kioto, hay que pasear por Gion, el famoso barrio de las geishas, con sus calles estrechas y casas tradicionales de madera. El templo Kiyomizu-dera es igualmente imprescindible, especialmente por sus impresionantes vistas sobre la ciudad.
