El Monte Fuji es uno de los símbolos más reconocibles de Japón y uno de los paisajes más impresionantes del país. Una de las mejores zonas para contemplarlo es Kawaguchiko, uno de los Cinco Lagos del Fuji, desde donde se pueden disfrutar de magníficas vistas de la montaña.

La Pagoda Chureito, situada en la ciudad de Fujiyoshida, ofrece una de las imágenes más famosas de Japón, especialmente durante la temporada de floración de los cerezos.

Otra visita interesante es Oshino Hakkai, un pequeño pueblo conocido por sus estanques de aguas cristalinas y sus tradicionales casas japonesas. También es posible relajarse en un onsen con vistas al Monte Fuji, una experiencia especialmente recomendable.

Durante la temporada oficial de escalada, los viajeros más aventureros pueden intentar subir hasta la cima del Monte Fuji.

CONSULTARNOS